Transformación a partir de la parquización

En Olavarría, el Día de Hacer el Bien ofreció alternativas muy diferentes para los 362 voluntarios. Mientras que en Sierras Bayas un basural se convertía en un espacio verde en Villa Alfredo Fortabat se forestaban nueve plazas y en Colonia San Miguel se realizaban mejoras edilicias y arreglos en la plaza principal.

 

Para el Día de Hacer el Bien en el CIVICO Olavarría se eligieron tres localidades para llevar adelante las actividades. En Sierras Bayas, y a pedido del Consejo de Desarrollo Comunitario (CDC) se recuperó un espacio convertido en basural en una zona altamente transitada.Sierras Bayas (2)

Para llevar a cabo la remoción de las 20.000 toneladas de basura colaboró toda la comunidad mientras que la Municipalidad de Sierras Bayas aportócamiones, palas, entre otras herramientas necesarias. Dos meses antes de esta jornada solidaria se comenzó con la limpieza del predio, en la que todos los vecinos colaboraron plantando árboles, colocando bancos y cartelería para cuidar el espacio público. Como una de las formas de involucrar al otro se eligieron padrinos para cada una de las especies plantadas. Para lograr esta transformación, además del Municipio se contó con varias instituciones aliadas como el Rotary Club, Bomberos, Crecer Juntos, La Callejeada, el grupo misionero Ven y Verás. Al mediodía se agasajó a los 110 voluntarios con un asado, y al finalizar la jornada, tocó una banda de hip hop. “Se benefició toda la comunidad, porque se logró recuperar un espacio verde que se había convertido en basural. Entre todos logramos ese antes y después, ahora depende de todos los vecinos mantenerlo”, enfatiza Máximo Plaquín, coordinador de Operaciones de Planta L’Amali y Ramallo y coordinador de  estas jornadas por cuarta vez.

En tanto, fueron 164 voluntarios los que eligieron la actividad propuesta para Villa Alfredo Fortabat: reforestar con distintas especies nueve plazas de la Villa. De esta manera en las plazas Cerro Luciano Fortabat, Barrio 25 de Mayo, Plaza de los Inmigrantes, Plaza de la Eficiencia y el Trabajo, Plaza La Estrellita, Parroquia Santa Elena, Avenida Alberdi, Club Loma Negra y Portada de Villa Alfredo Fortabat, se realizaron trabajos de forestación, plantando árboles frutales cítricos y secos, plantas florales y árboles frondosos para que den sombra.

Loma Negra (1)El día comenzó bien temprano con una mateada en el salón principal de la parroquia donde se brindó una charla de capacitación y seguridad para que los voluntarios trabajaran cómodamente. “Esta actividad genera una gran carga de emotividad, ansiedad y muchísima alegría. Sabemos que comienza ese día pero continúa en el tiempo ya que a esas plantas hay que cuidarlas hasta que crezcan”, remarca Mario Masson, coordinador de Logística de Planta Olavarría y de la actividad del Día de Hacer el Bien. Rubén Darío Lamas trabaja en el área de Logística de Planta Olavarría hace 11 años y desde que se inició la jornada anual de voluntariado participó siempre. “Es un momento para compartir entre compañeros, familia y vecinos de la comunidad. Es la segunda vez que vengo con mi hijo más grande, que tienen 8 años, y se levantó antes que yo por la ansiedad de participar”, comenta el voluntario, que estuvo plantando árboles en la avenida Alberdi. “La tarea no termina allí, continúa con el mantenimiento de las plantas, reemplazando las que no prenden o se rompen”, agrega Carlos Brizuela, también del área de Logística y uno de los grandes impulsores que tienen las acciones de voluntariado.

Otro aspecto a destacar fue el compromiso asumido por las distintas instituciones de Villa Fortabat. La Delegación Municipal, escuelas, especialmente la Escuela Madre Teresa de Calcuta, con chicos con capacidades diferentes, se sumaron a la jornada como así también las empresas TECEM, que aportó regadores y camiones, El Cerrito, con mano de obra y parquización y Servim, que aportó personal propio para la vigilancia por movimientos de plantas.

 

En Colonia San Miguel, la actividad se dividió en cuatro equipos de trabajo: en la Sociedad de Fomento, la Sala de Atención Primaria y Olavarría - Colonia San Miguel (2)el Centro de Jubilados, los voluntarios pintaron las fachadas, mientras que en la Plaza central plantaron árboles y acondicionaron los juegos. La jornada transcurrió en un día soleado a pura música con DJ en vivo, choripanes y show para los chicos. “Fui con mi mujer y mi bebé de 6 meses y compartimos un día hermoso con toda la comunidad”, cuenta orgulloso Walter Quinteros, el coordinador de la actividad. Se contó con la participación de 70 voluntarios y de cinco instituciones de la zona: Sociedad de Fomento, Concesión Balneario, Escuela Media N° 2, Jardín de Infantes N° 920 y Centro de Jubilados, y la colaboración de empresas aliadas como Benefits, Terceriser, Voladuras Olavarría y Metalúrgica Villa Arrieta.

Generar en un día un gran cambio

Durante la 6ta jornada del Día de Hacer el Bien los voluntarios del CIVICO Cañuelas pudieron elegir entre cuatro opciones bien diferentes que buscaron cambiar las condiciones edilicias de distintas instituciones de Uribelarrea, Vicente Cáceres y Máximo Paz, beneficiando de esta forma a 2422 personas.

En las semanas previas a la jornada del Día de Hacer el Bien, en el Centro de Jubilados y Pensionados “NINA”, de la comunidad de Uribelarrea, se desarrollaron actividades de infraestructura tales como revoques, colocación de cerámicas, cabina de gas, lavado de paredes y pintura exterior de todo el salón. “Cuando llegamos al lugar el proyecto era muy lejano, los abuelos no creían poder verlo terminado, pero lo logramos entre todos”, afirma Diego Ludueña, coordinador SSMA de Recycomb.

Cañuelas - Uribelarrea (1)Durante ese último domingo de ag osto, se realizó la inauguración formal de las mejoras y la bendición del lugar que estuvo a cargo del Padre Juan, de la capilla de Uribelarrea. Además, entre todos los 30 voluntarios de planta y los 120 externos que se sumaron, se disfrutó de un almuerzo y una lotería familiar para continuar recaudando fondos para la institución, que pudo darse el lujo de tener la cocina terminada con los artefactos instalados. Además, Transportes Romano donó una cocina industrial y Transportes ISPRA, el horno pizzero industrial. Mientras todo sucedía, los más chicos pudieron disfrutar jugando en un pelotero. La actividad impactó en un total de 1000 beneficiarios.

Por su lado, la iniciativa de voluntariado en la localidad de Vicente Casares se dividió en tres equipos de trabajo: Cañuelas (1)uno participó pintando el exterior del edificio de la Escuela Secundaria de Vicente Casares Nº 17, con siete voluntarios de la Fundación. Otro equipo, en el que participaron 13 voluntarios, realizó el mantenimiento de los juegos de la Plaza Belgrano situada en dicha localidad, y otros 16 voluntarios de Fundación Loma Negra fueron al Hogar Santa María del Rosario a realizar trabajos de infraestructura. Ahí pintaron el salón de reunión y los dormitorios, cambiaron puertas y artefactos, arreglaron la instalación eléctrica y luminarias del taller de panadería y, con la instalación de una membrana especial, solucionaron el problema del agua que se filtraba por el techo del lavadero. “No es sólo un día de fiesta, sino también festejar el compromiso asumido”, señala Sonia Castro, administradora del Hogar Santa María del Rosario, que sólo tiene palabras de agradecimiento para los voluntarios. En el hogar hay 17 jóvenes con capacidades diferentes y un taller de panadería como fuente de ingreso. “Desde prepizzas, pan, bizcochos o tortas fritas, lo que pidan. ¡Hacemos hasta fideos!”, se ríe Sonia. Hace tres años que Cristian Porte Petit, operador de Laboratorio en Lomaser, elige ir al Hogar durante la jornada del Día de Hacer el Bien, con lo cual ya se siente un amigo de la institución. “Es muy reconfortante pasar por el lugar y sentir que hicimos algo que pudo mejorar la calidad de vida de esos chicos y al mismo tiempo sentir que hicimos algo que mejoró nuestra calidad de vida, porque lo vivido esos días nos van a quedar para siempre”, sintetiza el voluntario.

Para el cierre, todos los voluntarios se trasladaron a la Escuela Especial Nº 502 de Máximo Paz. “Estamos realizando un convenio con el INTI para generar una panadería en este lugar y que los chicos tengan su fuente de trabajo”, destaca Paulo Ortiz, quien coordinó la jornada solidaria en Cañuelas. Por eso eligieron festejar allí un almuerzo con panchos, acompañados con música por un grupo de folklore y con la visita de un mago, que sorprendió a todos. Hasta se le festejó el cumpleaños de 15 a una de las chicas del hogar, con vestido, torta y regalos.

Así, la jornada del Día de Hacer el Bien en Cañuelas dejó como resultado un gran involucramiento tanto de voluntarios internos -63- como externos -111- y un total de 1422 beneficiarios.

Cuando la articulación potencia esfuerzos

En Catamarca, la jornada solidaria se dividió en dos equipos: uno realizó refacciones  y trabajos de pintura en la escuela Primaria Nº 201 – República de Guatemala, en la localidad de Frías (Santiago del Estero), y el otro, en la Escuela Nº 53 de El Alto con la participación total de más de 250 voluntarios.

Todos los días durante un mes voluntarios de Fundación Loma Negra fueron a pintar la Escuela Primaria Nº 201- República de Guatemala, de la localidad de Frías, en la provincia de Santiago del Estero, dado que se encontraba muy deteriorada y, a partir de los trabajos realizados en el jardín de infantes, la institución puedo habilitar la etapa inicial. De esta manera, con un total de 233 voluntarios, externos e internos, y la participación de 14 aliados se alcanzaron ampliamente los objetivos propuestos con una gran participación e involucramiento de los directivos, docentes y personal de maestranza de la escuela, como así también, la participación de las familias, sobre todo de las mamás.

Catamarca - Frías (2) Fue una jornada intensa de trabajo con refacciones de los techos, del tanque de agua, reparación eléctrica,
además de la pintura interna y externa del jardín de infantes, la reparación de los juegos, y la construcción de una huerta escolar con fines didácticos y pedagógicos. Como gran aliado, la Municipalidad limpió el terreno colindante perteneciente a la escuela y se concretó el sueño de los alumnos y los profesores de educación física: una canchita de fútbol con cierre perimetral e iluminación.

 Si bien todos trabajaron intensamente, la familia Paéz fue un aliado fundamental en esta 6ta jornada del Día de Hacer Bien. Abraham Elías Páez, el promotor de la iniciativa, trabaja de contratista en Loma Negra y sumó a toda su familia al voluntariado. Abraham tiene 34 años y hace 18 que trabaja como contratista de Loma Negra y desea fervientemente algún día pertenecer a la compañía de manera estable. Por propia voluntad, comenzó a pintar una capilla y con la pintura sobrante se le ocurrió donarla a la escuela y junto a toda su familia, padre, madre y hermanos, se comprometieron y fueron todos los días a pintar con la ayuda de las mamás de los alumnos.

 “Me siento bien por los chicos que te agradecen con abrazos y sonrisas”, explica Páez que, además, donó una bicicleta durante la jornada que fue sorteada entre los alumnos de la escuelita. “Esta actividad involucró a toda la comunidad, se colocaron guirnaldas multicolores en la calle, cerrando la cuadra donde está la escuela para evitar el tránsito y cuidar de esa forma la jornada de voluntariado”, asegura Marcos Cabanillas, Líder de logística de Planta Catamarca y Coordinador de la jornada del DHB.

 La actividad se completó con un espacio compartido de música, actuación de grupos de folklore y rock locales así como con peloteros y chocolate para los chicos.

 Otro equipo de trabajo realizó la jornada en la Escuela N°53 de El Alto, provincia de Catamarca.Catamarca (2) “Allí no fuimos con grandes expectativas porque la comunidad descreía un poco de lo que íbamos a hacer. Nos sorprendimos mucho al llegar, ya que varios papás y el Centro de Estudiantes se involucraron pintando la escuela, las aulas y algunos trabajos de refacción que aún se continúan realizando”, admite Cabanillas. En total, 40 personas se sumaron a la causa, entre clientes, empleados, el Centro de Estudiantes y la Municipalidad de El Alto. Otro de los hechos importantes fue la participación de otros emprendimientos impulsados por Fundación Loma Negra como la panadería Parada 42, que preparó el catering de la jornada mientras que los lechones asados que se sirvieron como plato principal fueron realizados por el emprendimiento de porcinos.

Efecto contagio

En Lomax –  Planta Uriburu se realizó la iniciativa solidaria en alianza con la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA). El objetivo fue mejorar las condiciones edilicias de un colegio en las periferias de Rosario al que concurren 680 alumnos.

“Fue impactante”, responde Claudia Álvarez, directora de la Escuela Cristiana Evangélica Argentina Nº 3151, cuando se le pregunta por la experiencia vivida durante el Día de Hacer el Bien en Rosario y agrega, “no fue sólo lo que logramos sino que los voluntarios de Lomax contagiaron su forma de ser y hacer…vivimos lo que significa pertenecer a la comunidad Lomax  y ésa fue una gran enseñanza para nosotros”.

Rosario 2La escuela está ubicada en la zona norte, a ocho kilómetros de Planta Lomax, en un barrio periférico de la ciudad de Rosario, de casas bajas y de familias que viven de planes sociales. Cuenta con una matrícula de 680 alumnos en sus tres niveles, de los cuales casi un 90% se encuentra en situación de vulnerabilidad. “Conocimos la escuela por la UOCRA, ellos son padrinos y realizaron tareas en el lugar. La visitamos, nos reunimos con la directora del secundario y se decidió realizar el Día de Hacer el Bien ahí”, cuenta Alejandro Torrejón, del área de Montaje y Hormigón de Planta Lomax. Lo primero que plantearon fue la necesidad de mejorar el acceso ya que los días de lluvia era imposible llegar. Asimismo, explicaron la necesidad de ampliar la escuela ya que la matrícula crece año a año.

Unos días antes del domingo 31 de agosto se construyó una vereda de hormigón junto a personal de la UOCRA Rosario 3con el fin de que sirva en un futuro para los cimientos de las nuevas aulas. La jornada comenzó con una charla sobre seguridad y a partir de ahí se distribuyeron las tareas entre los 87 voluntarios. Cerca de las 14 horas habían terminado de pintar la vereda nueva, las seis aulas y el salón de usos múltiples, se retiraron todos los escombros de las otras veredas, se realizó el cableado eléctrico y se cambiaron los enchufes que estaban rotos y todas las tapas de luz. “Lo más importante y loable es que esta forma de construir se instala en los chicos y fue gratificante volver a los pocos días y encontrarte que los alumnos que participaron son los guardianes de sus propias aulas”, enfatiza Hugo Del Bianco, coordinador de Producción de Planta Lomax. Para Jimena Romero, del área de Compras, lo relevante es que sumando el esfuerzo de todos se logra cambiar la realidad de donde estudian esos chicos. “Por ejemplo, cuando fuimos a ver la escuela notamos que no tenían libros como material de estudio, así que se donaron libros de cuentos y yo llevé unos específicos que eran de mi mamá cuando daba clases”, detalla.

Por la tarde se sirvió un chocolate con facturas mientras los más chicos disfrutaban de los inflables y las animaciones que se había preparado para ellos.

“Podemos decir que la escuela es otra, que dan ganas de venir y seguir haciendo –enfatiza quien llegó a la institución hace 30 años como maestra del ciclo inicial y hoy es la directora del secundario-. Pero más allá de eso, nos enseñaron que lo importante es trabajar por el mismo objetivo, ayudarnos y potenciarnos”.

Lograr involucrarse con el otro

En San Nicolás, la actividad del Día de Hacer el Bien se focalizó en refaccionar el Hogar Infantil El Amanecer, ubicado en la periferia de la ciudad, donde ya se habían comenzado tareas de pintura e hidrolavado de paredes. 

Juan Mores, analista de Expedición de Logística de Loma Negra, vivió la experiencia de ser voluntario durante la última edición del Día de Hacer el Bien. A casi dos meses de ese día aún le dura la emoción que sintió ese domingo. “Se nos pasó la hora de la comida y nadie paró ni a tomar mate. Estaban todos muy comprometidos, se notaba que hacían las cosas porque lo sentían”, enfatiza.

A los treinta voluntarios externos y siete internos se sumaron un grupo grande de universitarios que realiza voluntariados en la zona, además de los contratistas de la compañía y donaciones que recibieron para acompañar esta jornada. Durante la actividad, se realizaron tareas de pintura en rejas, cerco perimetral y cuatro  habitaciones del edificio.

Ya con varios años integrando este desafío de dar lo mejor y siendo el más antiguo del grupo del CIVICO, Miguel Albornoz, Ramallo (1)coordinador de Logística de Planta Ramallo, relata su experiencia en el Hogar el Amanecer, donde cuidan a más de 70 chicos abandonados  o rescatados por la justicia de sus hogares para brindarles una mejor calidad de vida. “Había chicos de todas las edades, desde bebitos hasta adolescentes, sus ojos brillaban de felicidad por el simple hecho de vernos llegar, aún sin saber a qué íbamos. Les contamos que pintaríamos su casa y recuerdo que una de las niñitas se abrazó a mi pierna y me pedía “pinten mi piecita, señor”, piecita que compartía con otros chicos. Le dije que se la dejaríamos hermosa y me regaló una sonrisa especial que aceleró el motor del querer arrancar ya”, recuerda hoy emocionado.

Cada sector tenía a cargo un responsable para que la tarea fuera más segura y fructífera, y hasta terminar el objetivo propuesto no pararon. Claudio Caballero, trabaja en Iscot, empresa contratista de Loma Negra, y apenas se enteró de la jornada decidió anotarse junto con su mujer, Rocío. “Pasamos un día hermoso, es una experiencia gratificante y aprendimos a valorar la familia”, asegura Claudio, que junto a Rocío, estuvo pintando el interior y exterior del edificio y asegura que el afecto que le brindaron esos chicos no se lo olvida nunca más.

 Ramallo (2)“Como reflexión final quiero decir que no existe uno mejor que otro, todos los Día de Hacer el Bien han sido increíblemente hermosos y nos vienen dejando enseñanzas y aprendizajes nobles. Vi en cada una de estas movidas solidarias que hasta el más duro abrazó con gusto la causa. Este es un camino que no tiene desperdicio, el camino de la sabiduría de ser solidarios”, finaliza Miguel.

El jardín de los colores

Voluntarios de Ferrosur dedicaron el Día de Hacer el Bien al jardín donde concurre el hijo de uno de los colaboradores. El trabajo en equipo y el compromiso asumido cambiaron la realidad de chicos y grandes.    

Claudio Villegas trabaja en Ferrosur desde hace 12 años en el área de Mecánica de Locomotoras. Este año, durante una reunión de la cooperadora del Jardín de Infantes Nº 923, donde concurre su hijo, la directora le pidió que presentara la propuesta para que Ferrosur eligiera ese jardín para el Día de Hacer el Bien. “Una docente de la escuela del año pasado me contó lo que voluntarios de Ferrosur habían logrado en su colegio y viviendo la realidad del nuestro le pedí a Claudio que presentara la propuesta”, explica Magalí Correa, directora del Jardín de Infantes Nº 923 al que concurren 100 chicos durante los dos turnos, en la ciudad de Olavarría.

Con la propuesta aceptada el Grupo de Voluntarios Ahora (GVA) visitó la institución para hacer un relevamiento de las necesidades que había. “Cuando leí la carta de la directora se me caían las lágrimas –recuerda Carolina Belsito, del área de Sistema de Gestión de Ferrosur y miembro del CIVICO-. Cuando fuimos y vimos en las condiciones que estaba y todo lo que podíamos hacer, la satisfacción fue enorme. Realmente íbamos a lograr transformar la realidad de las maestras, los chicos y las familias entre todos”.

Ferrosur (3)Los trabajos más importantes tenían que ver con la estructura edilicia. Compuesto por tres salitas, baño, cocina y un patio, el jardín presentaba toda su pintura deteriorada, sus aberturas rotas, las ventanas no abrían, algunas estaban clausuradas o como en el caso de la sala de tres años, era inexistente. Por lo cual, y a partir del trabajo con el Municipio, se abrió una nueva ventana para que los alumnos tuvieran luz natural.

Con un total de 84 voluntarios -45 propios y 39 externos- y una vez terminada la charla sobre seguridad, se cambiaron aberturas, se arregló la instalación eléctrica y se colocaron todos los picaportes y protección en las ventanas para evitar que se rompan los vidrios. “Pintamos todo el jardín, por dentro y por fuera, con colores vivos como el fucsia, amarillo, magenta, verde, violeta… que eligió la directora, y a medida que trabajábamos notábamos cómo todo se transformaba, fue estimulante”, enfatiza Hugo Salva, del área de Mecánica de Vagones con 18 años en Ferrosur, quien trabajó también ese día junto a su familia en la colocación de viejos durmientes para convertirlos en maceteros con plantas y flores.

“Estamos en una zona de bajos recursos donde la gente está acostumbrada a que le denFerrosur (1) las cosas con lo cual todo lo que hacíamos en el jardín era con mucho sacrificio. Lograr lo que logramos ahora nos hubiera llevado años”, cuenta emocionada Correa y agrega: “El lunes cuando los padres y los chicos llegaron no podían creer. Ver la cara de felicidad de tus chicos te llena el corazón. Hoy nos dicen el jardín de los colores, vienen contentos y esa felicidad cambió el clima y las ganas de trabajar de todos”.

Uno de los chicos que llegó ese lunes al Jardín del Barrio Independencia fue el hijo de Claudio Villegas. El día anterior había estado junto a sus papás pintando y arreglando su jardín. “Estas cosas te emocionan y te enseñan que cuando uno trabaja a la par de otros podés lograr grandes objetivos. Realmente me siento muy feliz por haber podido ayudar a gente que ama lo que hace”, concluye Villegas.

El Día de Hacer el Bien de Ferrosur también se extendió hasta el Paraje Pablo Acosta ya que la pintura que sobró se donó al Colegio Estrada para que sus alumnos realizaran trabajos de pintura en la única escuela que tiene este pueblo por donde el ferrocarril dejó de pasar en la década del 60.

Contagiar al entorno

Planta San Juan organizó la jornada del Día de Hacer el Bien en torno a la puesta en valor del Club Andino Mercedario. Más de 250 personas se involucraron en la actividad.

El Club Andino Mercedario se encuentra al pie de la cantera, en el lugar que los sanjuaninos llaman “El Jardín de los Poetas”. La edificación que hoy es su sede supo ser una escuela albergue y al estar tanto tiempo abandonaba necesitaba reparaciones importantes que iban desde pintura hasta movimientos de suelo para recuperar su antiguo parque.

“La elegimos para llevar adelante el Día de Hacer el Bien por tres motivos fundamentales. El primero por su proximidad, el segundo porque ya estamos trabajando fuertemente con generar capacidades instaladas en nuestra comunidad por el cierre de la cantera; y el tercero porque hacen foco en el deporte”, cuenta Mario Rodríguez, analista de Administración y responsable de toda la logística de ese día.

El Club Andino Mercedario se dedica al andinismo, trecking y toda actividad deportiva en la montaña. “Fue emocionante y estamos muy agradecidos por todo lo que hicieron los voluntarios, cómo se involucraron y generaron esta relación que continuará en el tiempo”, se emociona aún hoy Sebastián Aguiar, presidente de este Club que cuenta con 200 socios y es reconocido a nivel nacional por el nivel de deportistas con los que cuenta.

Veinte días antes del Día de Hacer el Bien se comenzaron con las tareas con el fin de habilitar la puerta principal al predio y al inmueble. Se hicieron las evaluacSan Juan (3)iones de los trabajos a realizar y se acordó que se cambiaría la instalación eléctrica, se pintarían las dos habitaciones más grandes, que servirán para dar hospedaje a los futuros visitantes, baño, cocina y salón de usos múltiples. Para la parte exterior, se diseñaron y pintaron tres murales alusivos a la actividad del Club que fueron pintados por la hija de un voluntario, un dibujante y alumnos de una escuela de arte.

La Municipalidad se encargó de la poda y arreglo de los árboles, el proveedor FCD realizó los movimientosde tierra para nivelar el terreno y un grupo de voluntarios repararon las telas que sirven para cerrar el perímetro. “Este fue mi tercer año y el primero que integro el Grupo de Voluntarios y la verdad que fue increíble porque además de colaborar sentís que también depende de vos que todo salga como lo esperamos”, enfatiza Emiliano Frías, del área de Mantenimiento Eléctrico. Uno de los problemas del año pasado fue que al no estar identificados los voluntarios referentes la gente no sabía a quién preguntarle, o a dónde ir una vez que terminaba. “Al identificarnos le facilitás al otro el hacer, saben a quién dirigirse, con lo cual se sienten útiles al mismo tiempo que te organizás mejor”, explica quien ingresó a la empresa hace tres años y siente una gran satisfacción por contar con esta posibilidad.

Por otro lado, profesores del Club Andino visitaron Planta San Juan con el fin de brindarles a los colaboradores de Loma Negra una capacitación sobre el trabajo en altura. “Fue una vivencia de ida y vuelta que nos hizo bien a todos–cuenta Raúl Delgado, del área de Mantenimiento Mecánico-. Y lo bueno de este Día de Hacer el Bien fue que participó una gran cantidad de gente, sobre todos jóvenes, y pudieron vivir la exSan Juan (1)periencia de que si todos trabajamos juntos las cosas se logran”.

Al mediodía, cuando todo estaba casi terminado más de 250 personas disfrutaron de un choripán y del asado a la cruz.“Estábamos dentro de este Jardín de los Poetas donde concurre mucha gente los fines de semana, la gente pasaba y se sumaba y era muy bueno porque no importaba si pertenecían o no a la empresa. Todos trabajaron para que este Club tenga su hospedaje y su lugar de encuentro”, concluye Rodríguez, responsable junto a Delgado del gran asador de ese domingo de agosto.

Transformar la escuela

“Juntos por la escuela” fue el lema elegido por el CIVICO Buenos Aires para el Día de Hacer el Bien. A partir del trabajo y compromiso de 393 voluntarios se logró transformar a dos instituciones.

Para el Día de Hacer el Bien el CIVICO Buenos Aires decidió focalizar la jornada en dos instituciones cercanas a sus plantas bajo el lema “Juntos por la escuela”. De esta manera, 393 voluntarios trabajaron en la Escuela de Educación Secundaria Técnica N° 4 de Llavallol, y en la Escuela Patricias Argentinas, cercana a la Planta de Don Torcuato.

La Escuela Técnica de Llavallol fue la misma con la que se trabajó el año pasado y la idea fue reafirmar el vínculoBsAs Llavallol (1) que se había generado exactamente un año atrás. “Al recibir la buena noticia sobre la elección de nuestra Escuela para realizar el Día de Hacer el bien y al trasladarla al alumnado, padres y docentes, se incrementó la inscripción para concurrir a colaborar, tanto que tuvimos que cerrar la lista de postulantes”, recuerda Mario Rodríguez, director de este colegio que recibe a 1500 alumnos en sus dos turnos.

Desayuno de por medio, se desarrollaron trabajos de pintura en aulas, pasillos y pizarrones, demarcación de las áreas de seguridad en los talleres, protección en las escaleras con la colocación de antideslizantes, reposición de puertas en la cabina del gas, protección  de alambre en el campo de deportes, pintura en los zócalos de los talleres, mejoramiento integral del patio escolar, y otras actividades que fueron apareciendo a medida que se avanzaba. “Se trabajó BsAs Llavallol (3)internamente para ver si volvíamos a esta escuela, y la verdad que no nos equivocamos porque este año había muchos más alumnos y padres, involucrados y comprometidos. Eso te reconforta y, por otro lado, la empresa te brinda la posibilidad de educar en el hacer, es decir, Loma Negra da los medios, pero trabajamos y transformamos entre todos”, se enorgullece María Isabel Sifón, quien trabaja desde hace 15 años en el área de Compras de Loma Negra.

La Escuela Patricias Argentinas queda a ocho cuadras de la Planta de Don Torcuato. En marzo un empleado de la planta pasó y le contó a Claudia Fandiño, su directora, sobre la acción del Día de Hacer el Bien. ”El tiempo pasó y la verdad que no le creí lo que me había dicho. Cuando me volvieron a llamar y comenzaron a venir para evaluar qué se hacía fue un sueño hecho realidad”, cuenta la directora de esta escuela a la que concurren 492 alumnos entre primario, EGB y nocturno. El nivel de deterioro era tal que los trabajos comenzaron casi un mes antes.

El 31 de agosto quedaron pintadas las 16 aulas, dos patios, todos los pizarrones, se arregló la instalación BsAs Torcuato1eléctrica de los baños, se solucionaron los problemas de filtraciones y caída de revoques de las paredes y los techos y se rearmaron y acondicionaron el espacio que funciona como biblioteca dentro de cada una de las aulas con libros nuevos. “Buscamos que nuestros proveedores se sumaran porque había trabajos en altura y arreglo de filtraciones para los cuales no estamos capacitados”, cuenta Marcelo Bielecki, Líder de Compras de Ferrosur y responsable de la compra de todo lo que se necesitó para llevar adelante la jornada. Este año se sumaron al Día del Hacer el Bien Pluscargo Argentina, Copimex, Gutfa, Works, M&L Servicios entre otros.

Gerardo Anzil, asistente de la Gerencia Técnica de Ferrosur, siente pasión por el ferrocarril y su historia. Esto llevó a que en años anteriores pintara en dos escuelas murales con escenas del ferrocarril y los alumnos. “Abrí la puerta principal y vi un mural muy deteriorado, y ahí surgió la idea de pintar uno con la estación de tren de Tigre, alumnos y un tren del ex General Belgrano”, cuenta quien fue varios sábados con un grupo de voluntarios a acondicionar las paredes. Ese mural que muestra la vida del ferrocarril lleno de colores fue lo que más les gustó a los más chicos. “El primer día salieron con papeles y colores a copiar el mural para que sus familias pudieran también verlo. Fue muy hermoso”, cuenta Fandiño y agrega: “Fue un regalo del cielo con el cual todos nos comprometimos, ahora sólo espero que sigamos trabajando juntos”.

El deporte como medio de integración

En el Día de Hacer el Bien en la localidad de Zapala se organizó un gran encuentro deportivo. Se buscó generar conciencia en los jóvenes, desde del juego,  sobre lo que significa practicar deportes a partir de una discapacidad. 

El objetivo que tuvo el Grupo de Voluntarios Ahora del CIVICO Zapala para la 6ta jornada del Día de Hacer el Bien fue concentrase para llegar a más jóvenes partiendo de dos grandes ejes: la práctica deportiva y la integración. “Conocíamos el trabajo que se hace desde el Centro de Educación Física Nº6 (CEF) y la calidad de sus profesores con lo cual les propusimos aliarnos y llevar adelante una jornada deportiva al mismo tiempo que buscamos concientizar sobre discapacidad e integración”, explica Carlos Burgos, del área de Recursos Humanos de Planta Zapala y uno de los coordinadores de esta jornada que reunió a 250 jóvenes, 31 voluntarios internos y 53 externos entre los que se encontraba el Municipio de Zapala, Grupo Chachil, el Tiro Federal y personal y profesores del CEF.

Dado el gran número de participantes, el personal del CEF se responsabilizó de la coordinación de todas las actividades Zapala (3)deportivas que giraron en torno al handball, hockey, vóley y basket mientras que los voluntarios de Loma Negra se encargaron de los refrigerios, presentaciones, logística y entrega de reconocimientos. “Eran muchos chicos y grupos muy diferentes que había que acompañar. Todos tenían ganas de pasarlo bien, relacionarse y aprender del otro. A su vez, logramos reforzar conceptos que se habían trabajado durante el año con nuestros aliados”, enfatiza Luis Rivas, del área de Mantenimiento Programado.

Uno de los objetivos que se fijaron ese día fue generar un espacio de intercambio entre jóvenes de 13 a 18 años a partir de la práctica deportiva en conjunto entre chicos con discapacidad y chicos sin problemas motrices. “Se buscó que se pusieran en el lugar del otro y se fueran con la experiencia de lo que significa practicar ese deporte que hacen a diario pero, por ejemplo, desde una silla de ruedas, o con los ojos vendados”, cuenta Elizabeth Pizarro, titular de la Dirección de Atención Integral a las Personas con Discapacidad de la Municipalidad de Zapala. Asimismo, a partir de distintas charlas y testimonios se buscó demostrar que más allá de las condiciones físicas se puede realizar deporte desde la historia de cada uno. A esto se le sumaron charlas sobre la relevancia de la donación de sangre. “Habíamos trabajado durante el año junto al Hospital por este tema ya que ellos tienen un déficit importante en su banco de sangre y consideramos que era importante sumarlos también a la iniciativa solidaria”, cuenta Rivas.

Para que todo esto fuera posible Fundación Loma Negra brindó todas las camisetas para los equipos, pelotas para losZapala (2) distintos deportes, palos de hockey y los protectores especiales para los arqueros, pelotas con cascabeles para los chicos no videntes, entre otros elementos. “El aporte fue sumamente importante porque este es un Centro al que asisten chicos de todas las escuelas, más lo que se acercan a practicar un deporte específico y realmente nunca hubiésemos podido comprar todo ese material que es fundamental para nosotros”,  asegura Héctor Peliz, Director del CEF Nº6.

Cerca de las seis de la tarde la jornada fue llegando a su fin, se entregaron reconocimientos yse compartió una gran merienda entre todos. “Fue un encuentro que nos dejó la enseñanza más importante: el compartir a partir del deporte más allá del resultado final”, opina Peliz a lo que Burgos agrega: “Con los años aprendimos a buscar aliados, trabajar en equipo y lograr que se sientan parte de todo esto”.

La importancia de sumar esfuerzos

Durante el Día de Hacer el Bien, voluntarios de Planta Barker, junto a la Municipalidad de Benito Juárez y proveedores aliados colaboraron junto al Club Social y Deportivo de Barker en la recuperación edilicia de la institución con el fin de devolverle su esplendor a los 60 años de haberse fundado.

El Club Social y Deportivo Barker fue la institución elegida por el CIVICO Barker para llevar adelante la acción en el Día de Hacer el Bien. Emplazado desde hace 60 años frente a la plaza principal fue el centro de reunión por donde pasaba la vida social de la comunidad. Hoy, con la necesidad de volver a encontrar las raíces de los primeros pobladores el Club se vuelve a llenar de jóvenes. Sin embargo, el paso de los años y la falta de presupuesto habían provocado un deterioro importante de sus instalaciones. “Cuando analizamos las distintas posibilidades elegimos al club porque directa o indirectamente la gente de la planta que es de Barker tiene relación con él”, explica León Buyanovsky, Líder de Embolsadora de Planta Barker.
Si bien las intenciones eran las mejores, Víctor Conforti, secretario del Club, no creyó del todo lo que los voluntarios de Loma Negra le proponían. “Tenía mis recaudos, ya otras empresas habían venido y les habíamos dicho que no…y aceptamos el trabajo junto a Loma Negra porque primero nos preguntaron qué necesitábamos, en qué nos podían ayudar. Venían a sumar, no a imponer nada”, enfatiza quien está en la institución desde la primera hora.
El objetivo central que se fijaron fue poner en valor el edificio, sobreBarker 2 todo un salón que da al frente ya que necesitaban ese espacio para comenzar a dar clases de ajedrez, tenis de mesa y satisfacer otros requerimientos de la comunidad. Dado el nivel de recuperación que necesitaba el club los trabajos comenzaron dos meses antes con acciones puntuales en donde se renovó la instalación eléctrica, se cambiaron tableros, colocaron disyuntores, cajas y tapas de luz y se cambiaron y agregaron luminarias. “Nuestros hijos concurren a ese lugar a realizar alguna actividad y nosotros que tenemos el tema de la seguridad totalmente incorporado no habíamos reparado en esto. Por eso lo primero que se hizo fue realizar todo ese trabajo”, cuenta Jorge Sochi, del área de Embolsadora, y quién llevó adelante junto a otro voluntario toda la renovación eléctrica.
Al techo de chapa, y a partir del aporte del Municipio de Benito Juárez que pagó la mano de obra, se lo bajó y se realizó un cielo raso de placa de yeso; se reemplazaron las placas de poliuretano quemadas por el sol de las ventanas del frente por vidrios; instalaron señalética en las salidas de emergencia y en los matafuegos; a todas las aberturas se las pintó y arregló como así también al resto de los salones y al exterior del club.
Milagros Rodríguez, quien trabaja desde hace tres años en el área de Administración de Planta Barker, nació en esa ciudad y durante toda su niñez y adolescencia fue al Club Social y Deportivo a hacer educación física o simplemente a reunirse con amigos. “El Día de Hacer el Bien fue muy importante para mí, porque le pude devolver a ese lugar mucho de lo que me había dado”, enfatiza quien fue a pintar varias veces antes del evento del 24 de agosto y formó parte de los 30 voluntarios propios y 36 externos que trabajaron ese día.
Barker 3Ese 24 de agosto por la mañana se realizaron los últimos retoques para que a las 14 horas, con la participación de 500 personas, comenzara el acto de reinauguración del salón que a partir de ahora se llama Salón Socios Fundadores. “Fue un acto muy emotivo porque estaba toda la gente que había pasado y pasa por el club todos los días”, cuenta Conforti y coincide con Buyanovsky en la importancia de trabajar en alianza. “Lo maravilloso de esto fue que logramos transformar el escepticismo de la gente, logramos involucrarlos, trabajar a la par, traer organizaciones que no estaban, y entender que sólo nadie puede, que necesitás al otro para potenciarte”, enfatiza Buyanovsky y concluye: “Esa es la gran enseñanza del Día de Hacer el Bien para todos”.