Durante el Día de Hacer el Bien el CIVICO Catamarca puso el foco en la educación colaborando con una escuela catamarqueña y otra santiagueña. En alianza con los distintos sectores de la comunidad lograron reconstruir y poner en valor a los dos establecimientos. 

La actividad elegida por el CIVICO Catamarca para realizar el Día de Hacer el Bien fue “Abrazando mi escuela” cuyo objetivo central consistió en colaborar con instituciones cercanas a la planta de Loma Negra. De esta forma, la Escuela Nº 104 del barrio Las Violetas, en el municipio de Frías, provincia de Santiago del Estero, y la Escuela Nº 333 del barrio La Calera, municipio de El Alto, provincia de Catamarca recibieron a los voluntarios el último domingo de agosto.

“Los empleados de la Planta pasamos todos los días por la escuela de Las Violetas y veíamos un paredón de 150 metros cubierto de propaganda política sumado a varias carencias que tenía la institución a nivel edilicio”, relata Marcos Cabanillas, coordinador de esta actividad del GVA Planta Catamarca. Si bien en un primer momento se pensó que la actividad principal sería la de realizar varios murales para embellecerla, cuando se acercaron a dialogar con las autoridades de la escuela, advirtieron que las necesidades eran muchas, desde aulas sin pizarrones hasta un comedor y baños sin habilitaciones.

A partir de distintas alianzas con proveedores, se logró juntar los distintos insumos para pintar y construir mobiliarios. También se instalaron programas nuevos de computación en cinco computadoras que estaban en desuso. Otro de los grandes aliados con los que se contó fue la Municipalidad de Frías, que aportó los materiales para la construcción de un playón deportivo de 20 x 30 metros.  Al final, la iniciativa cobró tal envergadura que el Consejo Deliberante de Frías declaró el Día de Hacer el Bien de interés Municipal, Social, Educativo, Cultural y Solidario para la ciudad de Frías.

Durante la jornada del Día de Hacer el Bien participaron 250 personas entre voluntarios de la planta, proveedores, vecinos y familia que trabajaron sin cesar hasta la hora del mediodía que se tomaron un receso para almorzar y concluir con una peña folklórica en la que actuaron diez artistas locales e instituciones que años anteriores habían acompañado a la Fundación.

Para Viviana Román, directora de la escuela que alberga 105 chicos en la primaria y 26 en el jardín de infantes, “fue una experiencia maravillosa que no sólo mejoró la institución sino que sumó fuerzas dando participación a la comunidad”. Durante tres sábados se reunieron a trabajar entre padres y maestros mientras ella les preparaba una excelente merienda.  “Ahora los maestros pueden trabajar más cómodos en las actividades físicas gracias al playón que se construyó y la mejor iluminación en las aulas”, concluyó.

Como la actividad en la escuela de La Calera terminó siendo mucho más ambiciosa, aún no pudo realizarse la jornada festiva, pero al finalizar la obra se realizará un evento similar convocando a toda la comunidad. “Nuestra intención era pintar la escuela y terminamos construyendo dos aulas, una destinada para jardín de infantes que no tenían”, agrega Cabanillas. Junto con el Ministerio de Obras Públicas del Gobierno de la Provincia de Catamarca, la Municipalidad de Tapso y los alumnos de la Misión Monotécnica Nº 71 de La Calera que estudian albañilería, están construyendo las aulas. Hasta el momento, entre las dos iniciativas, ya suman 270 voluntarios, más lo que participarán hasta finalizar la obra.

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