Fundación Loma Negra, con el apoyo técnico del Centro de Estudios de Estado y Sociedad, busca empoderar a los CIVICOs y a las organizaciones sociales que integran los Consejos de Desarrollo Comunitario.

 

En el marco de su política de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) Fundación Loma Negra implementó dos programas a partir de los cuales busca contribuir, por un lado, a potenciar la formación de sus CIVICOs a partir de conocimientos específicos en temáticas sociales y en el abordaje de lo comunitario y, por el otro, brindar herramientas metodológicas a las organizaciones sociales que integran los distintos Consejos de Desarrollo Comunitario (CDC).

En 2013, la capacitación del Programa de Formación Integral de Desarrollo Comunitario (FIDECO), orientada a los CIVICOs, y del Programa de Formación para el Fortalecimiento Institucional de la Comunidad (PROFFICO), dirigida a los CDC, fue diseñada por el Centro de Estudios de Estado y Sociedad (CEDES), institución que tiene a cargo el dictado de los tres módulos con los que cuenta cada iniciativa. “Fundación Loma Negra realizó un diagnóstico para conocer cuáles eran las necesidades de sus CIVICOs, el cual determinó que había que fortalecer los CDC de manera tal de potenciar el trabajo en conjunto. Se necesitaba que tuvieran un marco mayor de referencia, tanto de información como de formación sobre ciertos temas”, explica Mario Roitter, investigador Titular del Área Sociedad Civil, Cultura y Desarrollo del CEDES.

Así se determinó que los principales ejes temáticos de FIDECO giraran en torno a la empresa y a la sociedad a partir de: modelos de acción social empresarial; la inversión social privada; cuáles son los principios de la Carta de Sustentabilidad y las directrices de RSC del Grupo Camargo Corrêa, entre otros. El segundo módulo toma el tema de la empresa y las necesidades de trabajar a partir de alianzas estratégicas con todos los actores de la comunidad y, el tercero, aborda al voluntariado corporativo en función de la política del Grupo y cómo contribuye al fortalecimiento de las organizaciones de base. “La realidad de cada uno de los CIVICOs tiene que ver con las características de la ciudad donde está, con las problemáticas que tienen, por eso se trabajó a partir de las particularidades de cada uno -detalla Roitter- dándole importancia al valor social compartido, el trabajo en alianza y la conformación de redes, con el foco puesto en juventud”.

Por otra parte, los tres módulos de PROFFICO buscan lograr un grado de profesionalización de las ONGs a partir de la incorporación de herramientas metodológicas que les permitan determinar cuál es su misión social, la necesidad de trabajar con otros a largo plazo, la formulación de proyectos, generación de fondos, entre otros puntos. En este marco, Pedro Nuñez, investigador del CONICET, dictó el segundo módulo que aborda los desafíos de trabajar con jóvenes y adolescentes. “El curso busca presentar la heterogeneidad de transitar la juventud, tratar de desdramatizarla, pensar qué significa ser joven hoy y cómo los jóvenes atraviesan por los procesos que les toca vivir”, cuenta Nuñez.

Marisa Huinca, responsable del Centro de Atención a la Víctima de la localidad de Zapala, asistió a la capacitación de PROFFICO y para ella significó un antes y un después. “Fue fundamental porque muchas organizaciones estábamos en conflictividad, no sabíamos cómo aunar esfuerzos, cómo asociarnos y esto nos dio un marco”, enfatiza. A su vez, les permitió ser consientes sobre la representación que están poniendo en juego en el momento de pensar acciones con los jóvenes y entender el porqué del fracaso de algunas iniciativas que habían realizado. “Sería fundamental que todas las organizaciones pudieran acceder a este tipo capacitación, porque te permite repensar tu visión y tu misión, te ayuda a reconsiderar el papel de la empresa –explica Huinca-, logras reconocerla como otro actor social que hasta el momento no habíamos identificado y que es fundamental para co-crear”.