A partir del Programa Generar que lleva adelante Fundación Loma Negra nace en El Alto la Asociación de Productores de Cerdos con el objetivo de unificar la calidad de animales que se crían en la zona y acompañar a nuevos productores que se inician en el negocio.

 

 

A través del Programa Generar, Fundación Loma Negra lleva adelante en el Alto, provincia de Catamarca, el proyecto que dio origen a la Asociación de Product??????????ores de Cerdos, junto con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) que está presente mediante el dictado de jornadas de capacitación. A partir de esta iniciativa se busca la incorporación de tecnología y genética en la producción porcina como una forma de dinamizar y potenciar las economías regionales.

 

“De esta manera, el Programa Generar no solo impulsa las compras inclusivas, sino que además produce una economía circular en las comunidades donde trabaja esta amplia red de socios, alcanzando el objetivo de desarrollar una sociedad más sustentable”, explica Alberto Taborda, Técnico Local de Fundación Loma Negra. Asimismo, esta iniciativa se lleva adelante a partir de la red de actores sociales, tanto públicos como privados, que se lograron establecer desde el Consejo de Desarrollo Comunitario (CDC), del cual Loma Negra es parte.

José Ramón Moreno reside en El Alto y hasta hace tres años sólo vivía de la siembra de maíz y soja. A su vez, tenía para consumo familiar un par de chanchas las cuales alimentaba con los granos que producía. “No tenía ningún tipo de control sobre lo que esos animales comían, y recién tomé conciencia cuando, por la sequía que hubo por cuatro años, no pudimos sembrar y tuve que salir a comprar el maíz”, recuerda hoy quien es unos de los impulsores de la Asociación de Productores de Cerdo.

La realidad de Moreno era compartida por la mayoría de los chacareros de la zona. Sin embargo, eso que en un momento se vivió con desesperación, ya que no sólo no podían sembrar sino que tampoco podían comprar el alimento, resultó ser el puntapié inicial para una nueva economía. “Aparece Fundación Loma Negra con la compra de cinco madres y un padrillo para mejorar la genética de los cerdos. Eso y el acompañamiento fueron fundamentales porque permitió ordenarnos, entender cuáles eran las prioridades e identificar en qué nos habíamos equivocado para aprender de ese error”, detalla Moreno quien fue el primero en recibir a los animales luego de acondicionar los corrales, mejorar las parideras y trabajar junto a los técnicos del INTA para que el negocio fuera rentable en el tiempo.

Luego de tres años, produce 45 capones mensuales que vende a carnicerías de El Alto, Frías y Lavalle. También formó un grupo de trabajo junto a su hermano que es agrónomo y a un veterinario ya que se están focalizando en el tema sanitario. “Sabemos que la posibilidad de crecimiento es alta porque la demanda es de 100 chanchos capones por semana. Ante esto, nos juntamos los cinco emprendimientos que surgen de los animales traídos por Fundación y dimos vida a la Asociación”, explica y agrega: “Con esto nos queda el desafío de lograr la misma calidad de cerdos y acompañar a aquellos que recién comienzan en el negocio a incorporar las mejores prácticas, tal como lo hizo el INTA y Fundación Loma Negra con nosotros”.