Desear convertirse en médico y tener la oportunidad de asistir a una operación quirúrgica, querer ser maestro de escuela y participar de un día de clases, o tener un firme interés por la arquitectura y asistir a una obra en construcción.

En síntesis, estos ejemplos reflejan la posibilidad de experimentar de cerca lo que consideramos nuestra vocación, y lo que hoy representa el eje central del proyecto “Dos días en tu Futuro”. Esta iniciativa implica la preparación de jóvenes para que compartan toda una jornada con un profesional que actualmente trabaja en la carrera que ellos aspiran como vocación. Dicho programa se enmarca dentro de las actividades del CIVICO Olavarría pero, a su vez, en esta edición cuenta con la participación de la Municipalidad de Olavarría y la Facultad de Ingeniería de la Universidad del Centro.
En su tercera edición, el proyecto se lanzó nuevamente el viernes 16 de noviembre en el Centro Exposiciones Municipalidad de Olavarría, con la participación de más de cien jóvenes y socios. Los beneficiarios son jóvenes del último año de la secundaria y primero de universitarios y terciarios. En ellos están representadas la totalidad de escuelas secundarias del partido, tanto rurales como urbanas. Mientras tanto, los denominados “socios” son profesionales, empresarios y docentes quienes, a través de su trabajo voluntario durante una jornada, comparten su quehacer junto a un joven.
“Lo que buscamos a través de este proyecto es que los jóvenes se acerquen al mundo del trabajo, vean las profesiones en la realidad, hagan relaciones públicas, puedan conocer las empresas e instituciones desde adentro y ratifiquen o no su vocación. Lo más relevante de este programa es vincular a los jóvenes de manera concreta al mundo de trabajo, que puedan convivir con eso y conocer los vaivenes que tiene el ámbito laboral que eligieron. Para ello, la donación de tiempo y conocimientos por parte de los socios es vital para el éxito de este proyecto”, afirmó Silvia Díaz, Técnica Local de la Fundación Loma Negra.
A su vez, otro factor de suma importancia, es instalar el voluntariado a nivel de profesionales y empresas. Durante esa jornada los profesionales voluntarios se sensibilizan con las necesidades de la juventud, aprenden enseñando y valoran lo que realizan cotidianamente desde otro espacio. “Año a año, quienes han participado una vez en el proyecto lo continúan confirmando en la edición siguiente”, afirmó Silvia Díaz quien, a su vez, concluyó: “Este proyecto nos posiciona, claramente, como Fundación en Olavarría. Queremos involucrar cada vez más a la comunidad en materia de responsabilidad social, logrando más sinergias entre el sector público y el privado, y así seguir contribuyendo con el futuro de los jóvenes.”
Los números del éxito
Este año volvieron a sumarse, con compromiso y responsabilidad, todas las instituciones y socios que participaron desde la primera edición del proyecto. En total, hubo 68 socios, y participaron 104 jóvenes, provenientes de 32 emprendimientos educativos.