Silvia Sayar, Líder de Asuntos Legales de Ferrosur Roca, y Florencia Crossato, Analista de RR.HH. de Loma Negra, son miembros del CIVICO Buenos Aires y juntas han participado de varias actividades de voluntariado.

Con comienzos diferentes en este tipo de iniciativas, hoy comparten con nosotros parte de su experiencia en materia solidaria. “Empecé con este tipo de actividades desde muy chica, en un grupo juvenil de un colegio salesiano en el que hacíamos actividades recreativas para chicos en situación de calle. Mi tarea era coordinar y colaborar en la formación y apoyo escolar de algunos de estos chicos. Eso permitió darme cuenta que, a través de este tipo de acciones, podía advertir que hay otras alternativas para el futuro de esos chicos, para que tuvieran una vida con más oportunidades”, explica Florencia.
Mientras tanto Silvia recuerda su primera actividad de voluntariado: “Fue colaborando para la organización Un techo para mi país en una actividad organizada por la Fundación Loma Negra. Luego de eso, la Fundación lanzó el programa de voluntariado y una de las primeras acciones fue ayudando en un barrio de emergencia, Villa Spegasini. Fue una experiencia fantástica, y bastante dura pero, a partir de ella, comencé a involucrarme cada vez más”.
Florencia, por su parte, debió –paulatinamente- abandonar aquel grupo juvenil para dejarle paso a otras responsabilidades de su vida. Sin embargo, las ganas de ayudar siguieron intactas. “En 2008 me sumé al cuerpo de voluntarios de Loma Negra y años más tarde me incorporé al CIVICO. No lo dudé ni un instante, ya que desde aquí todo es más fácil, principalmente porque la empresa contribuye con los recursos para ayudar y con el tiempo para poder llevar a cabo diferentes acciones solidarias”.
En cuanto a las satisfacciones que brinda contribuir con quienes más lo necesitan, Silvia dice: “Lo que más me gusta es poder ayudar y dejar algo positivo en las comunidades, sentirme bien conmigo misma, disfrutar de que con mis manos puedo hacer muchas más cosas que escribir un contrato o un e-mail. Me involucro mucho tanto laboral como emocionalmente en los proyectos solidarios, me moviliza todo lo relacionado con la acción social”. A lo que Florencia agrega: “Me gusta porque la propuesta de la Fundación no es asistencialista, sino que busca generar cambios sustanciales en las comunidades a las que ayuda, haciendo que la gente se involucre y sea parte de la búsqueda de soluciones. También, disfruto logrando que más voluntarios se sumen, necesitamos que más personas de la empresa se involucren así como generar más propuestas solidarias y que se sostengan a largo plazo”.
Una vez más, el espíritu solidario de nuestros colaboradores tiñe de esperanza el futuro de los proyectos de los CIVICOS y así, el de las comunidades que más necesitan. Esperamos que más personas se sumen a la experiencia transformadora de ser voluntarios.