En la localidad de Cañuelas, el Grupo de Voluntarios Ahora (GVA) presentó un proyecto para la colocación de un film autoadhesivo que evita el desprendimiento de los vidrios de la Escuela Especial nº 501 de la zona y los accidentes que sufrían los alumnos.

Con el lanzamiento de la iniciativa “Ciudadanos Solidarios”, convocatoria del programa Voluntarios en Acción que busca promover las pequeñas acciones solidarias a través de los Grupos de Voluntarios Ahora (GVA) en las comunidades donde se encuentran las empresas de InterCement Argentina, Pedro Romano, colaborador de Planta Lomaser, no dudó en presentar un proyecto, ideado junto a su hija Gladys, para solucionar el problema de la rotura de vidrios en la Escuela Especial Nº 501 de Cañuelas, donde ella fue residente.
En esta escuela funciona el Centro de Formación Integral para Jóvenes y Adolescentes donde concurren 253 alumnos de los cuales 100 se encuentran en la escuela sede y los 153 restantes están integrados en escuelas comunes, atendidos por maestras integradoras.
Desde la institución, la vicedirectora del establecimiento, María Alejandra Tálamo, apoyó la iniciativa desde un principio y se puso al frente de su gestión. Según cuenta, la escuela fue en sus orígenes una casa quinta, que se fue refaccionando de a poco convirtiendo sus habitaciones en salones de clase. Por este motivo, las puertas originales de vidrios repartidos aún perduran, lo que las hacía muy peligrosas.
“Quería hacer algo viable para que los chicos no corrieran riesgos de cortarse con los vidrios rotos –explica Gladys Romano-, ingresé en la página de Fundación Loma Negra y a través de la plataforma del Día de Hacer el Bien ideé este proyecto de colocar un film autoadhesivo en los vidrios para evitar su desprendimiento en caso de rotura.”
La actividad se concretó en noviembre durante una jornada en la que los voluntarios Pedro Romano, Mariano Medei e Ignacio Berón, integrantes del laboratorio de Lomaser y siempre predispuestos a realizar tareas voluntarias, colocaron el film de seguridad. Para Pedro, lo más interesante del proyecto fue la participación e involucramiento de los alumnos a la hora de tomar medidas y cumplir diversas tareas. “Tenemos la suerte de trabajar en una empresa que te permite involucrarte con el otro y al mismo tiempo te facilita los materiales y la logística para que se pueda hacer. Con lo cual no podemos dejar de comprometernos, esa es nuestra parte”, enfatiza Ignacio Berón, voluntario que hace tres años y medio ingresó a Lomaser.
Frecuentemente los alumnos entran corriendo desde el patio, provocando roturas constantes de vidrios y muchas cortaduras, que a partir de ahora se evitarán. “Para nosotros fue una ayuda muy grande ya que era un gasto imposible de realizar para la cooperadora”, admitió Tálamo emocionada.

Cañuelas 2