A partir de un trabajo en conjunto Fundación Loma Negra, el Instituto Nacional de Tecnología Industrial y el Municipio de Benito Juárez buscan profesionalizar la manera  de producir de los emprendedores de productos alimenticios a partir de la iniciativa “Emprendiendo con Calidad”.

Fundación Loma Negra, en alianza con el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y el Municipio de Benito Juárez lanzaron en Villa Cacique y Barker el programa “Emprendiendo con Calidad-Buenas Prácticas en Manufacturas” cuyo objetivo principal es brindar asistencia técnica a emprendedores de ambas localidades que producen alimentos con el fin de garantizar su inocuidad.

La iniciativa surge como una manera de continuar brindándoles herramientas concretas que potencien sus emprendimientos. Por esta razón, desde el CIVICO se evaluó que existían 37  planes de negocio, surgidos a partir de Villa-Ba Emprende y Villa-Ba Impulsa, relacionados con la elaboración de productos alimenticios que iban desde servicios de catering, producción de dulces y conservas hasta desarrollos avícolas, los cuales no tenían conocimientos reales sobre manejo seguro de alimentos.

Esta situación se sumaba a que las charlas brindadas por el Municipio de Benito Juárez sólo llegaban a aquellas personas que pedían la habilitación de un comercio de venta al público quedando por fuera muchos emprendedores que tienen un ingreso por la venta de alimentos que fabrican en sus domicilios. “En realidad la gente elabora porque sabe hacerlo pero sin tomar determinados recaudos que son fundamentales. Otro punto es que estos emprendedores tuvieron capacitaciones en cuanto al armado del negocio y su estrategia comercial, pero en el caso puntual de alimentos no tienen información sobre los cuidado que hay que tener a la hora de fabricarlos”, explica Mónica Campanaro, responsable Unidad Tandil del INTI.

“Buenas Prácticas de Manufacturas” consta de ocho encuentros de tres horas cada uno. “El primero de ellos estuvo a cargo del Área de Bromatología del Municipio, contó con 14 emprendedores, y tuvieron una aproximación sobre manipulación segura de alimentos”, detalla Claudio Bertone, Líder de Calidad y Proceso de Planta Barker. Asimismo, a lo largo de los encuentros se abordará los temas del Código Alimenticio, higiene y manipulación de utensilios y materia prima, condiciones edilicias, prácticas manufactureras, entre otros.

Paralelamente, se eligió a ocho emprendedores y se comenzó con capacitaciones in situ. En una segunda etapa se contempla la posibilidad de asesorarlos en la búsqueda de financiamiento para la mejora de sus  instalaciones y la posibilidad de que inviertan en maquinarias.

Graciela Rodríguez comenzó elaborando dulces a pedido de su familia y dado el éxito que tenían sus recetas los amigos y vecinos la convencieron que los podía vender. Hoy a cuatro años de comenzar con los dulces de ciruela su producción incluye variedades únicas como los dulces combinados de durazno y naranja, ciruela y frambuesas y pera y duraznos. Para garantizarse la materia prima comenzó a cultivar su propia fruta, como frutillas y frambuesas y reemplazó los frascos de 500gr. por unos más pequeños que llevan la etiqueta “Dulces Chela”. “Participar de Villa-Ba Emprende me dio la posibilidad de pensar que tenía por delante un buen negocio y logré hacer modificaciones que me permitieron crecer. Sin embargo, con este nuevo programa me encuentro con que hacía cosas que no estaban del todo bien por desconocimiento”, explica esta ama de casa convertida en emprendedora y da como ejemplo la forma en que limpiaba el lugar de trabajo, cómo esterilizaba las tapas de sus frascos o la necesidad de cambiar el techo del lugar donde produce ya que al ser de madera es poco higiénico. “Con todos estos cambios podré en un futuro sacar mi libreta sanitaria lo que me permitirá vender mis mermeladas, por ejemplo, en Tandil, algo que hoy no puedo hacer”, se entusiasma.

“Se eligió aquellos que tienen posibilidad de escala y que no producen evenBarker 2tualmente para alguna fecha, sino que tienen a ese emprendimiento como un medio de subsistencia”, explica Bertone. Por su lado, la representante del INTI considera que el objetivo es cambiar hábitos y que para lograrlo las personas deben contar antes que nada con la información. “No lo hacen como se debe por desconocimiento, por eso es importante la asistencia técnica in situ ya que nos permitirá detectar de forma precisa las necesidades, virtudes y debilidades de cada emprendimiento”, asegura Campanaro.