Nace el Fondo de Inversión Rotatorio para financiar a emprendedores que participaron en cursos de capacitación de Fundación Loma Negra

Tras ocho años de impulsar la formación en oficios y el desarrollo de emprendimientos productivos y de servicios, Fundación Loma Negra lanzó a finales de 2017 el Fondo de Inversión Rotatorio (FIR) a partir del cual busca financiar a aquellos emprendedores que no acceden a líneas de créditos del sistema financiero y necesitan algún tipo de financiamiento para impulsarse. Esta iniciativa se enmarca bajo el paraguas del Programa Negocios Inclusivos a partir del cual se busca el desarrollo de las economías locales a través del apoyo a emprendimientos como estrategia de ocupación juvenil y adulta.

“En el transcurso de las capacitaciones que realizamos desde el 2012, observamos perfiles interesantes, con caminos recorridos en la temática, con interés en superarse. Pero a su vez, existían en algunos un condicionante económico que limita el crecimiento como emprendedor o el inicio de la actividad. Por este motivo, comenzamos a pensar en una herramienta financiera que logre ese impulso para iniciar y/o fortalecer a algunos de los emprendedores sin ocasionarles un problema a futuro ya que ellos deben devolver el capital prestado en cuotas, el cual será prestado a otro emprendedor”, explica Agustín Escofet, Líder de Fundación Loma Negra.

Impulsar el crecimiento - aire acondicionado (2)Si bien el FIR se implementará durante 2018 en los CIVICOs de Zapala, Catamarca y Olavarría, es en este último donde se encuentra más avanzado. Tal es así que durante las primeras semanas de marzo se adjudicaron los primeros fondos a tres emprendedores que participaron el año pasado en los distintos cursos de capacitación. En este caso puntual, tres instituciones son las responsables de la gestión de este proyecto: Fundación Loma Negra, quien aporta los recursos económicos y el acompañamiento general del proyecto; la Municipalidad de Olavarría, a través de la Dirección de Economía Social, contribuye con la asistencia y capacitación a los potenciales emprendedores y el Rotary Sierras Bayas, es la institución administradora de los fondos y responsable del seguimiento de los pagos de los créditos.

Para implementar el FIR, se realizó durante todo 2016 y 2017 un análisis con el fin de conocer el tipo y realidad de las distintas iniciativas que se habían presentado. El resultado fue que había emprendimientos que se encontraban en su etapa inicial donde existía un emprendedor potencial que tenía una idea pero no la había implementado, desconociendo si era viable o no. Estos casos serán acompañados durante 2018 con capacitaciones concretas que estimulen y promuevan el emprendedorismo al mismo tiempo que se organizarán encuentros con emprendedores que hoy son empresarios PyMEs para que sean sus referentes.

Los casos que están en una segunda etapa son los que están funcionando con lo cual las necesidades en cuanto a capacitación tienen que ver con comunicación, costos, compras, etc., más un financiamiento inicial que es este capital semilla, que ya se venía otorgando desde Fundación Loma Negra para la compra de maquinarias o herramientas.

Por su parte, los casos de la tercera etapa están emprendiendo hace más de dos años, tienen empleados y necesitan un apalancamiento financiero más importante. Son emprendedores que ya tienen su cartera de clientes pero necesitan capacitaciones específicas para ampliar el tipo de servicio que ofrecen. “Este tipo de emprendedor lo que más necesita es apoyo financiero. Descubrimos que no tenía acceso por no contar con balance, o con un nivel de facturación que lo habilite para un crédito de una entidad financiera”, detalla Escofet y agrega “ahí es donde aparecemos con el FIR que le da la posibilidad real de pensar y proyectar su emprendimiento de manera distinta”.

Asimismo, para Leonardo Maiola, Técnico de Fundación Loma Negra, el FIR genera al emprendedor la necesidad de pensar su proyecto de manera que pueda asumir el compromiso de repago del préstamo otorgado. “Es un proceso que no tiene que ver sólo con la tasa de interés que paga, sino con proyectar su emprendimiento, su plan, analizar su riesgo y su propuesta de valor”, enfatiza Maiola.

Uno de los emprendedores que pasaron por los cursos y transitó todo el proceso es Flavio Puccio quien obtuvo un préstamo por $ 50.000 a una tasa del 18%. Puccio vive en la localidad de Loma Negra, es gasista matriculado y hacía tiempo que sus clientes le pedían que incluyera el servicio de instalación y reparación de aire acondicionado. Por este motivo, realizó el curso durante 2017, tres horas cuatro veces por semana, que lo habilitó a desarrollar este trabajo. Paralelamente se anotó en los cursos sobre costos, presupuestos, cobranza y comunicación con el fin de incorporar procesos que le ordenaran su manera de trabajar. “Me sorprende que desde una Fundación de una empresa privada se ponga a disposición este tipo de fondos y de capacitación, es muy positivo para todos. En mi caso puedo asumir un compromiso de pago ya que hace tiempo que estoy trabajando y está perfecto que el dinero no se me “regale”. Sin embargo, Fundación Loma Negra también brinda capital a chicos que recién se inician a comenzar este camino y muchas veces el hecho de no devolverlo es lo que le cambia la vida a esa persona”, asegura Puccio quien utilizará el FIR para la compra de herramientas y materiales para el nuevo servicio que ofrecerá. “En 60 días tengo que pagar la primera de 18 cuotas y recibiré la visita de la gente de Fundación ya que no sólo aporta el dinero, sino lo importante es que te acompañan en todo este camino, te ayudan a no fracasar”, concluye.