Fundación Loma Negra en alianza con distintos sectores de la comunidad reacondicionaron la capilla Jaime de Nevares cercana a su planta de Zapala, para que niños y adolescentes aprovechen el espacio como forma de contención.

 

Fundación Loma Negra junto con diferentes sectores de la comunidad de Zapala  reacondicionaron la capilla Jaime de Nevares, ubicada en el barrio Cañadón Oeste, en el marco de su programa Voluntarios en Acción, con el objetivo de crear un espacio de contención destinado especialmente para chicos y adolescentes del barrio.

 

Esta iniciativa surge de un grupo de mujeres  a cargo de las actividades de la capilla que solicitó la cooperación de Loma Negra, a la cual se sumaron 20 voluntarios de la compañía junto a 20 vecinos.

 

La Capilla Jaime de Nevares, así llamada en conmemoración al primer obispo de la diócesis de de la provincia de Neuquén, recibió una jornada agitada en la que diferentes sectores de la comunidad pusieron su granito de arena para la remodelación de las instalaciones en las que  además de funcionar el edificio en el que se encuentra la capilla, se utiliza como espacio para clases de apoyo escolar, reuniones,  catequesis y como punto de reunión de los vecinos en caso de emergencia. A su vez, los niños aprovechan el lugar para recreación y deporte.

 

Para Elvis Vidal, integrante del CIVICO Zapala y líder del proyecto, fue muy movilizante ver cómo grandes y chicos se sumaban a colaborar en la remodelación, dado que al ser un barrio humilde, el espacio también funciona para que los chicos no estén en la calle con los riesgos que ello implica. Asimismo, esta actividad contó con la participación de diferentes aliados del sector público y privado, con el aporte de mano de obra y materiales de construcción, mobiliario y traslado de los mismos.

 

Entre vecinos y voluntarios, realizaron la colocación de pisos y revestimiento, pintura  de la capilla, fabricaron y colocaron los arcos para la cancha de fútbol, realizaron un mejoramiento del sistema de desagüe y hasta instalaron una estufa a leña fabricada por voluntarios de la compañía, además de la limpieza y mejoramiento del predio, proyecto que implicó un presupuesto de $ 15.000 para Fundación Loma Negra. “Lo que parece pequeño para nosotros, es grande para otros”, asegura el líder del programa que para el próximo año continuará acompañando la iniciativa que busquen resolver otras necesidades.

 

También la alegría la demuestran Mari y Chacho, un matrimonio de docentes jubilados que dan apoyo escolar a chicos de nivel primario y secundario una vez por semana, ya que el resto del tiempo Mari lo distribuye enseñando en otro lugar. “Vine de Buenos Aires  a trabajar en 1970 porque era amiga de Don Jaime de Nevares y él me invitó a trabajar en la Escuela Mamá Margarita de Pampa del Malleo, una misión escuela”, cuenta Mari, que vive a 6 km de la capilla. Conocedores de la realidad educativa de la zona, desde hace 3 años, el matrimonio impulsó el apoyo escolar en la capilla y, aunque ya tienen ganas de dejar la posta a maestros más jóvenes, es una tarea difícil poder encontrar quien quiera seguir con el proyecto.