Voluntarios del CIVICO Cañuelas pusieron en valor la Escuela Especial N°501 y su taller de huerta

 “Hace 15 años que trabajo en la Planta y recién comencé a involucrarme en temas de voluntariado el año pasado y la verdad que me cambió el estado de ánimo, me hizo valorar muchas cosas y me di cuenta de que si bien al ayudar buscás mejorar las condiciones de vida que tienen otras personas, el verdadero beneficiario es uno mismo”, cuenta emocionado Hugo Villalba, Supervisor de Producción de Planta Lomaser.

La última acción en donde participó Villalba fue en la Escuela Especial N°501 de Cañuelas, donde voluntarios del CIVICO realizaron distintas tareas para poner en valor el edificio al mismo tiempo que compraron las herramientas para que el taller de huerta y aromáticas comenzara a funcionar.

Dicha actividad se realizó bajo el paraguas del Programa Compromiso, iniciativa que lleva adelante Fundación Loma Negra que tiene como objetivo la integración y articulación de los colaboradores de la empresa en las comunidades a partir de proyectos de voluntariado e iniciativas que contribuyan al desarrollo del Capital Social a través del fortalecimiento de las organizaciones de base. De esta manera, se nuclea a todos los voluntarios en acciones que cada CIVICO aprueba dando respuesta a necesidades puntuales y concretas de cada localidad.

Cañuelas (1) bis

“En el mes de marzo recibimos las distintas propuestas de los colaboradores y vimos que la Escuela Especial N°501 necesitaba realmente que nos involucráramos más ya que en 2016 habíamos hecho pequeños arreglos y habíamos construido unos arcos. En abril comenzaron los trabajos y luego de dos meses podemos decir que estamos muy conformes por lo logrado”, explica Marcos Cabanillas, Líder de Operaciones de Lomaser y miembro del CIVICO.

El primer paso fue comprar las herramientas y materia prima para que el taller de huerta y aromáticas que estaba interrumpido comenzara a funcionar ya que al no contar con cooperadora ni ayuda estatal la institución necesita generar sus propios ingresos. Paralelamente, se realizaron refacciones edilicias, construcción de vereda para acceso a nuevas aulas y talleres, reparación de techos, luminarias, arreglo de filtraciones en techo, trabajos de pintura, limpieza de malezas en la huerta, entre otros. “Los chicos que asisten a nuestra escuela tienen capacidades diferentes y realmente fue muy importante ver cómo colaboraron y se involucraron con todo el proceso. Loma Negra nos permitió enseñarles de una manera directa lo que el trabajo en equipo y las ganas pueden lograr, fue muy gratificante para todos”, enfatiza Alejandra Tálamo, Directora del establecimiento que se encuentra a 10 kilómetros de Planta.

Otros de los talleres instalados en la escuela es uno de panadería, que si bien tenía toda la maquinaria, no estaba produciendo. “Nos encontramos con un lugar equipado que no estaba siendo aprovechado, con lo cual generamos una sinergia con la Escuela N°502, donde colaboramos en la instalación de una panadería, para que ellos los ayudaran a comenzar a producir”, explica Cabanillas. Por su parte, la Escuela N°501 colaborará con la otra escuela en la generación de una huerta taller. “Buscamos que se complementen y así poder acompañarlas a ferias y exposiciones donde vendan sus productos”, agrega quien está convencido de la importancia de generar redes colaborativas que logren impulsar cambios significativos a nivel social.

Para Villalba, la importancia de la actividad de la Escuela N°501 radica en la posibilidad de poner al servicio de la comunidad lo que el colaborador de Loma Negra hace todos los días. “Hoy quiero que más y más se sumen y la forma de lograrlo es escuchándolos, ser flexible, apoyando las propuestas que llegan por parte de mis propios compañeros”, detalla y asegura: “Estoy convencido de que cuando experimentás que sos parte de una cadena de favores que logra cambiar la realidad de otro ya no hay vuelta atrás”.