Fundación Loma Negra, en alianza con la UNICEN y la Municipalidad de Olavarría, realiza el primer censo social para conocer cómo viven 7.000 familias de ocho localidades y a partir de allí diseñar proyectos que promuevan y potencien a estas comunidades.

¿Cómo podemos medir el impacto de nuestras acciones en la comunidad al mismo tiempo que conocemos sus condiciones de vida? De este interrogante, planteado por Fundación Loma Negra al Instituto de Economía de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN), surgió el primer Censo Social que se realiza en el partido de Olavarría y Benito Juárez, a partir del cual se busca conocer las condiciones de vida de sus habitantes además de determinar el perfil laboral y emprendedor de los jóvenes de entre 16 y 29 años.

“Si bien desde la Fundación y los Centros de Desarrollo Local (CDC) se realizan diagnósticos participativos, reuniones grupales y relevamientos para cada uno de los proyectos que implementamos, no teníamos posibilidad de medir el impacto y resultado en el largo plazo”, enfatiza Agustín Escofet, líder de Proyectos de Fundación Loma Negra.

De esta manera, y a partir de una alianza con la UNICEN y el Municipio de Olavarría, se obtendrá una base de datos clave en términos de desarrollo local ya que se contará con información sobre condiciones de vida de los hogares, dimensiones demográficas, conocimientos sobre salud, ambiente, educación y emprendedorismo local, de las 7.000 familias que viven en las localidades de Sierras Bayas, Hinojo, Colonia Hinojo, Colonia San Miguel, Villa Alfredo Fortabat, Sierra Chica, Barker y Villa Cacique.

Asimismo, esta iniciativa cuenta con el financiamiento de Partnership for Economic Policy (PEP), organización internacional que busca mejorar las capacidades de análisis en los países en desarrollo. “Si bien el instrumento de medición tiene un formato previo definido por PEP, es importante establecer que es una herramienta flexible que permite adaptarse a las necesidades en las que se quiera focalizar en cada comunidad”, explica Sebastián Auguste, director del Instituto de Economía de la UNICEN y de los programas de MBA y Executive MBA de la Universidad Di Tella.

En el Censo se incluyó una encuesta personal para jóvenes de 16 a 29 años con el objetivo de medir cuáles son las expectativas que tienen, hacia dónde quieren ir, nivel de motivación, capacidades, entre otros puntos. “La particularidad con la que nos encontramos en estos pueblos es que hay mucha migración de gente joven al mismo tiempo que los que se quedan son los menos emprendedores con lo cual los pueblos van perdiendo su dinámica”, asegura Auguste, a lo que Escofet agrega: “Por eso el desafío que tenemos es identificar las oportunidades que hay para los que se quedan y a partir de allí diseñar proyectos que promuevan y potencien a estas comunidades”.

El 25 de marzo se lanzó el censo social y es el operativo mejor dotado de tecnología hasta el momento ya que cada encuestador cuenta con una tablet conectada on-line con el servidor, con lo cual la información llega directamente ahorrando tiempo y evitando errores de carga. “Este proyecto contempla numerosos beneficios para la gestión de ambos municipios porque contaremos con una base de datos clave en términos de desarrollo local ya que ofrece información mucho más detallada que el Censo Nacional de Hogares -explica Patricia Seijo, subsecretaria de Indicadores Locales del Municipio de Olavarría-. Y otro punto importante es que será un instrumento que nos queda para los futuros relevamientos que hagamos desde la Subsecretaría”.

Tanto la capacitación y la organización de equipos de trabajo estuvo a cargo de la Facultad y del Municipio. Desde el CDC se propuso que se incluyera dentro de los censistas a los jóvenes que están estudiando o participando de los programas de Fundación Loma Negra, con lo cual más del 60% de los encuestadores pertenecen a esas 7 comunidades. “Así se evita la desconfianza, se le da presencia local al censo y se genera trabajo para los jóvenes”, asegura Escofet y detalla, “los datos estarán a mediados de año y el informe final lo realizará el Instituto de Economía. Existen muchas posibilidades de que se pueda replicar en otros CIVICOs, pero transfiriendo el know-how de la UNICEN porque la clave es que el censo lo realice gente local”.