Elegir a partir de la experiencia

Se realizó la 5ta edición del “Dos días en tu futuro”, programa de los CIVICOs Olavarría y Ferrosur que acerca a los jóvenes a experimentar la carrera o profesión que elegirán en su futuro.

Con su foco de actuación en el área de juventud, Fundación Loma Negra acaba de finalizar su 5ta edición de“Dos días en tu Futuro” (2D), iniciativa en la cual un grupo de alumnos del último año de la escuela secundaria comparte una jornada laboral con un profesional de la carrera u oficio que considera de su interés. “A través de esta propuesta, se busca que los jóvenes aprendan el valor del trabajo, vean las profesiones en su desempeño cotidiano, generen relaciones personales y puedan conocer a las empresas e instituciones desde adentro, explica Silvia Díaz, técnica local de Fundación Loma Negra.

En este proyecto participan todas las instituciones educativas del partido de Olavarría, incluso las escuelas rurales, mientras que los socios voluntarios son profesionales y ejecutivosOlavarria 2 destacados en su labor que dedican un día a mostrarle a otros de qué se trata su trabajo diario. “El objetivo principal es mostrar a los estudiantes de la manera más fiel posible de qué se trata la carrera o el oficio que creen que elegirán y esta experiencia ha llevado a ratificar vocaciones o a cambiarlas”, cuenta Díaz.

Durante 2014 fueron 99 socios los que destinaron un día en forma voluntaria para compartir una jornada laboral con 110 alumnos. Como particularidad de esta edición, se destacó el número de jóvenes interesados en el campo de la medicina, y la contribución para acercarlos a todas las instituciones de salud públicas y privadas de la ciudad. Fue así que los futuros médicos estuvieron dentro de un quirófano durante seis horas viviendo en vivo y en directo la profesión de cirujano, anestesista, auxiliares y demás especialidades.

“Para el profesional es dar un día de su trabajo y para el alumno que viene es  muy significativo porque está decidiendo aquello que quiere ser en el futuro”, enfatiza Belén Popp, veterinaria de pequeños animales quien participó por segundo año del 2D. “El año pasado tuve tres alumnos y finalmente ninguno eligió la carrera de veterinaria por diferentes razones”, cuenta Popp. En esta edición, dos alumnos pasaron la jornada en la veterinaria San Francisco, en el barrio de Pueblo Nuevo, en la que castraron a una perra, bañaron y cortaron el pelo a algunos animales y aprendieron a poner inyecciones a un perro que tenía una patología en la piel. “Para el próximo año, ojalá puedan aceptar más vacantes, yo no tengo problema en tener más chicos a cargo dado que vienen bien predispuestos y es importante darles la oportunidad de que vivan su futura profesión desde adentro”, concluyó Popp.

La panadería del pueblo

 

Los ciudadanos de El Alto tienen ahora su panadería gracias a la alianza entre Fundación Loma Negra, el Municipio de El Alto y el INTI. De este modo se generaron puestos de trabajo y precios competitivos que benefician a sus habitantes.

 

En la localidad de Villa El Alto, provincia de Catamarca, hasta hace unos meses sus habitantes tenían que trasladarse a otros pueblos para comprar pan y pagarlo más caro porque no había una panadería en la zona.

Catamarca 2A partir de esta problemática, Fundación Loma Negra junto con el Municipio El Alto decidieron buscar una familia emprendedora del rubro para financiar el proyecto de una panadería y, de esta manera, generar fuentes de trabajo y disminuir el precio final del producto. “El Consejo de Desarrollo Comunitario (CDC) puso manos a la obra, hasta que apareció una familia originaria de estas tierras, que tenía un pequeño emprendimiento en su casa de una manera muy rústica”, cuenta Lorena Pastoriza, Técnica de Proyecto de Fundación Loma Negra, que estudió las posibilidades del emprendimiento y la formulación del proyecto.

Beatriz Mansilla es una joven emprendedora que comenzó vendiendo pasta frola y alfajores que cocinaba en su casa con una receta de su mamá. Así fue haciéndose conocida y con el aumento de pedidos decidió incorporar a su hermano en las ventas. “Me enteré que Fundación Loma Negra estaba interesada en financiar proyectos de panadería y me puse en contacto de inmediato”, cuenta Mansilla, que incorporó a toda su familia al emprendimiento.

Mediante la firma de un convenio con el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) se formalizó el compromiso para capacitar, acondicionar el espacio físico y adquirir e instalar el equipamiento. Así se puso en marcha el emprendimiento denominado Panadería “Parada 42”con el objetivo de incentivar la producción local y promover la elaboración de productos panificados a precios competitivos que beneficien a los habitantes de la Villa El Alto y zonas aledañas.Asimismo, el acuerdo firmado establece que las maquinarias y utensilios están en comodato por un año con la posibilidad de cesión definitiva para el equipo productivo mientras que un pequeño porcentaje de la inversión realizada por las entidades será devuelto en especies a las instituciones con más necesidades de la comunidad, especialmente a las escuelas que cuentan con comedores.

A principios de año, comenzaron las capacitaciones por parte del INTI que aún están vigentes. La primera etapa consistió en conocer el uso y mantenimiento de las maquinarias, con sus requisitos mínimos para su utilización y clases sobre higiene y seguridad alimentaria, cuidado de los productos, entre otros. “Hoy tienen lo básico para operar, a medida que aumenten su producción van a ir necesitando más conocimientos”, explica Hugo Pollo, Técnico del INTI del Programa ABC (Abastecimiento Básico Comunitario) y agrega: “Como no sabían preparar panes salados, les dictamos clases de panificación francés y pan de grasa. Y como para fin de año quieren producir pan dulce, que requiere uso de conservantes, también vamos a incluirlo en las capacitaciones”.

Medición de oportunidades educativas

Fundación Loma Negra junto al Municipio de Cañuelas y Fundación Arcor firmaron un convenio para medir las oportunidades educativas de los chicos de la comunidad y a partir de los resultados elaborar un plan de acción.

Fundación Arcor, a mediados de 2010, realizó una prueba piloto en una de las comunidades donde tiene planta industrial, creando una herramienta que denominó EduCómetro, la cual se utiliza para medir oportunidades educativas que brinda un municipio a los niños y a partir de los resultados elaborar un plan de acción.

“Esta iniciativa de Fundación Arcor nos señaló el camino para aplicar el EduCómetro en la localidad de Cañuelas y valorar el concepto de oportunidadesCañuelas educativas comunitarias”, explica Paulo Ortiz, Líder de Seguridad, Salud y Medio Ambiente de Logística Loma Negra.

Así, en agosto, se firmó un convenio entre Fundación Loma Negra, el Municipio de Cañuelas, y Fundación Arcor para aplicar la herramienta metodológica en el Partido de Cañuelas y a partir de los resultados tener un diagnóstico y pensar y elaborar políticas públicas en conjunto.  “Es la primera vez que se utiliza para medir comunidades tan grandes como el Partido de Cañuelas que cuenta con 52.300 habitantes. El objetivo es obtener el primer informe para fines de octubre y así asignarle un presupuesto para 2015”, señala Ortiz y destaca la importancia que tiene esta herramienta para realizar un real diagnóstico de la situación educativa.

Desde Fundación Arcor, Mariana Arruabarrena, coordinadora de Línea de Investigaciones, subraya el significado de lo que representa la educación para estas mediciones: “Educación no es igual a escuela: educación es una plaza, talleres, una biblioteca, la familia, todo ámbito que implica educar.” Ahora el proyecto está en la etapa de relevamiento, en pleno  trabajo de campo. Una vez obtenidos e interpretados los datos se los sociabiliza con el municipio y se identifican las áreas potentes y más débiles.

En una segunda etapa se realizarán 100 cuestionarios a directores y docentes de escuelas en alianza con la Inspección General de Escuelas. Además, habrá un cuestionario para 100 niños y adolescentes a modo de taller y para 100 pobladores adultos que tengan chicos en edad escolar. La tercera etapa comprenderá un focus group. Luego, se obtendrán  las conclusiones y se realizará el diagnóstico de donde surgirán las herramientas para el diseño de un plan educativo integral para la zona.

Impulsar para transformar

Fundación Loma Negra y el Municipio de San Nicolás ponen en marcha el proyecto Aprender Haciendo- PROIDEAS- con el objetivo de capacitar a los jóvenes y lograr un emprendimiento productivo de ladrillos a base de PET.

Bajo el nombre Aprender Haciendo – PROIDEAS -Proyecto Integral de Alternativas Sustentables de Construcción- Fundación Loma Negra, a partir del CIVICO Ramallo, implementa un proyecto de formación profesional con jóvenes en situación de vulnerabilidad social pertenecientes al programa provincial Envión Zona Sur de la ciudad de San Nicolás. Se lleva adelante a partir de la articulación con el Municipio de San Nicolás y tienen como ente administrador al Hogar el Amanecer.

“Aprender Haciendo” tiene dos etapas bien definidas. La primera, que seRamallo 2 desarrolló durante los últimos tres meses, fue una capacitación en oficios y seguridad en el trabajo; mientras que en la segunda etapa, la cual se implementará en los próximos meses, se formará a los jóvenes del Programa Envión Zona sur en fabricación de ladrillo PET y montaje de una pequeña productora de componentes de vivienda.

“La idea siempre fue hacer un proyecto con distintas instancias partiendo de una fuerte capacitación en oficios ya que el objetivo era que los 70 jóvenes de Envión tomaran el proyecto como propio al mismo tiempo que se les brindaban conceptos de seguridad en el trabajo que es el know how de Loma Negra”, cuenta Ignacio Chiappini, coordinador de Administración Planta Loma Negra Ramallo y miembro del CIVICO. Los cursos se idearon en torno a tres grandes temas: electricidad, albañilería y plomería. “Necesitábamos que los chicos pudieran ver que aquello que aprendían en los cursos lo podían aplicar en la práctica -explica Chiappini-. A su vez, dado que la situación habitacional de los chicos era precaria, podían tomar lo aprendido y aplicarlo en sus propias casas”.

El Programa de Responsabilidad Social Compartida Envión es una iniciativa que lleva adelante el Ministerio de Desarrollo Social de la provincia de Buenos Aires, a través de las municipalidades, destinado a chicos entre 12 y 21 años en situación de vulnerabilidad social cuyo objetivo central es contenerlos en contra turno de las escuelas a partir de actividades que van desde apoyo escolar hasta capacitaciones que en el futuro les puedan servir como salida laboral.

La idea de comenzar a fabricar ladrillos que tengan como materia prima al PET surgió a partir de la cantidad de botellas de este material que se obtuvieron de una campaña de recolección que el municipio lanzó en las escuelas. “El área de Arquitectura de la Municipalidad estaba trabajando con esta idea y paralelamente nosotros junto con Fundación Loma Negra realizamos estas capacitaciones en los centros con lo cual pensamos en implementar un emprendimiento que combinara el material disponible con las capacidades técnicas que estábamos desarrollando”, cuenta Analía Garmaz, coordinadora del área de Responsabilidad Social del Municipio de San Nicolás.

Para la segunda etapa se compró e instaló el equipamiento en la sede del Programa ENVION-Zona Sur y se comenzó con la capacitación a los técnicos multiplicadores del proyecto, personal del municipio y profesores del centro Envión, por parte de profesionales del Centro Experimental de la Vivienda Económica, instituto perteneciente al CONICET, establecido en la ciudad de Córdoba.

“Ya tenemos nuestro primer ladrillo PET y logramos darle alternativas a los chicos y demostrarles que las cosas se pueden hacer”, enfatiza orgulloso Chiappini y agrega, “El año que viene comenzaremos con el emprendimiento productivo de estos ladrillos con estos mismos jóvenes y terminaremos de cerrar el ciclo, es decir, cómo un residuo se puede transformar en una salida laboral”.

Transmitir experiencias

Fundación Loma Negra disertó sobre su estrategia de inversión social privada y voluntariado corporativo en los encuentros del Grupo de Fundaciones y Empresas y el Consejo Empresario Argentino para el Desarrollo Sostenible. El involucramiento, la co-construcción y la comunicación fueron aspectos a destacar de su actuación. 

Fundación Loma Negra expuso su metodología de inversión social privada durante el 2do encuentro del Grupo de Afinidad en Desarrollo Local del Grupo de Fundaciones y Empresas (GDFE) junto a Fundación Essen mientras que en la sexta reunión del Grupo de Responsabilidad Social Empresaria del Consejo Empresario Argentino para el Desarrollo Sostenible (CEADS) explicó su estrategia en voluntariado corporativo.

El Grupo de Afinidad en Desarrollo Local (GADL) es una posibilidad que brinda el GDFE a aquellos socios que orientan sus iniciativas a la generación de impactos locales. Para Carolina Langan, directora Ejecutiva de GDFE, el desarrollo local es el gran desafío al cual se enfrenta hoy el sector privado. “La realidad nos muestra que está cambiando la manera de gestionar la inversión social identificando activos como la de sumarse y contribuir. Ya no hablamos de programas, sino de una gestión integral a partir de la generación de alianzas a largo plazo, sobre todo con el gobierno local”, enfatizó Langan.

Precisamente sobre estos aspectos giraron las disertaciones de Alberto Taborda, técnico de Fundación Loma Negra, en Catamarca y Ramallo, y de Julia Iurlina, coordinadora General de Fundación Essen, durante el segundo encuentro del GADL, “Agendas y Estrategia en Desarrollo Local + Inversión Social en Entornos Rurales”, llevado a cabo en la sede de Loma Negra.

La experiencia de Fundación Loma Negra en El Alto, Catamarca, a partir de 2011, coincidió con la profundización de un modelo de gestión que abandonaba el perfil asistencialista y comenzaba a trazar su estrategia de sustentabilidad y RSE desde la política del ‘buen vecino’. “Tiene que ver con la construcción de confianza y credibilidad de nuestro discurso alineado a nuestras acciones y prácticas”, contó Taborda. Focalizados en el desarrollo de base buscan generar capacidades en la población a partir de la asociación y la idea de co-construcción y co-resposabilidad ya que los problemas sociales son multicausales. “La inversión social privada es más eficaz cuando se complementa con la política pública. Esto es fundamental porque nos lleva a establecer vínculos con la esfera del Estado generando esta sinergia”, detalló.

A diferencia de Fundación Loma Negra que determinó que su zona de influencia sería aquella cercana a sus plantas; Fundación Essen determinó que promovería el desarrollo de base en el lugar donde está cada una de sus 17.000 “demostradoras”, es decir en todo el territorio argentino. “Entramos directamente en la cocina de la gente con lo cual el foco iba a estar puesto en el ámbito de la nutrición”, explicó Iurlina. A partir de 2009, comenzaron a trabajar junto a un equipo multidisciplinario en el acceso al agua segura. “Hoy, con aciertos y errores, llevamos 20 conexiones, que van desde la construcción de pozos de 400 metros hasta simples conexiones domiciliarias” contó orgullosa.

Durante septiembre se realizó la sexta reunión del Grupo de RSE del CEADS, que integra Loma Negra. Durante la reunión, que se llevó a cabCEADSo
en las oficinas centrales de Loma Negra y en la cual participaron representantes de 25 compañías miembros de la entidad, se abordó el tema de voluntariado corporativo desde el punto de vista del sector privado, del tercer sector y desde los medios de comunicación.

Fundación Loma Negra junto a la organización social Aportes y el medio especializado en RSE, Visión Sustentable, expusieron sobre la temática. “El caso de Fundación Loma Negra nos resultó interesante porque encontraron un formato que los fortalece tanto de cara a su comunidad como a sus colaboradores –explicó Ana Muro, Coordinadora del RSE y Negocios Inclusivos del CEADS-. La inteligencia de ellos ha sido poner en sintonía su cultura empresarial con el interés de sus empleados al mismo tiempo que desarrollaron herramientas de comunicación que empoderan tanto a sus propios voluntarios como a los programas y a sus aliados”.

Para Muro otro punto a destacar es que Fundación Loma Negra logró entender cuáles son las necesidades de las comunidades donde sus plantas están presentes. Asimismo, subrayó el hecho de que el programa de voluntariado tiene sus particularidades de acuerdo a cada comunidad. “Para lograr esto la figura del Técnico Local es fundamental y ése es un valor agregado muy importante porque supieron ver, invertir y dar el valor a la temática que realmente tiene”, concluyó.

Fabricar en casa como un profesional

A partir de un trabajo en conjunto Fundación Loma Negra, el Instituto Nacional de Tecnología Industrial y el Municipio de Benito Juárez buscan profesionalizar la manera  de producir de los emprendedores de productos alimenticios a partir de la iniciativa “Emprendiendo con Calidad”.

Fundación Loma Negra, en alianza con el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y el Municipio de Benito Juárez lanzaron en Villa Cacique y Barker el programa “Emprendiendo con Calidad-Buenas Prácticas en Manufacturas” cuyo objetivo principal es brindar asistencia técnica a emprendedores de ambas localidades que producen alimentos con el fin de garantizar su inocuidad.

La iniciativa surge como una manera de continuar brindándoles herramientas concretas que potencien sus emprendimientos. Por esta razón, desde el CIVICO se evaluó que existían 37  planes de negocio, surgidos a partir de Villa-Ba Emprende y Villa-Ba Impulsa, relacionados con la elaboración de productos alimenticios que iban desde servicios de catering, producción de dulces y conservas hasta desarrollos avícolas, los cuales no tenían conocimientos reales sobre manejo seguro de alimentos.

Esta situación se sumaba a que las charlas brindadas por el Municipio de Benito Juárez sólo llegaban a aquellas personas que pedían la habilitación de un comercio de venta al público quedando por fuera muchos emprendedores que tienen un ingreso por la venta de alimentos que fabrican en sus domicilios. “En realidad la gente elabora porque sabe hacerlo pero sin tomar determinados recaudos que son fundamentales. Otro punto es que estos emprendedores tuvieron capacitaciones en cuanto al armado del negocio y su estrategia comercial, pero en el caso puntual de alimentos no tienen información sobre los cuidado que hay que tener a la hora de fabricarlos”, explica Mónica Campanaro, responsable Unidad Tandil del INTI.

“Buenas Prácticas de Manufacturas” consta de ocho encuentros de tres horas cada uno. “El primero de ellos estuvo a cargo del Área de Bromatología del Municipio, contó con 14 emprendedores, y tuvieron una aproximación sobre manipulación segura de alimentos”, detalla Claudio Bertone, Líder de Calidad y Proceso de Planta Barker. Asimismo, a lo largo de los encuentros se abordará los temas del Código Alimenticio, higiene y manipulación de utensilios y materia prima, condiciones edilicias, prácticas manufactureras, entre otros.

Paralelamente, se eligió a ocho emprendedores y se comenzó con capacitaciones in situ. En una segunda etapa se contempla la posibilidad de asesorarlos en la búsqueda de financiamiento para la mejora de sus  instalaciones y la posibilidad de que inviertan en maquinarias.

Graciela Rodríguez comenzó elaborando dulces a pedido de su familia y dado el éxito que tenían sus recetas los amigos y vecinos la convencieron que los podía vender. Hoy a cuatro años de comenzar con los dulces de ciruela su producción incluye variedades únicas como los dulces combinados de durazno y naranja, ciruela y frambuesas y pera y duraznos. Para garantizarse la materia prima comenzó a cultivar su propia fruta, como frutillas y frambuesas y reemplazó los frascos de 500gr. por unos más pequeños que llevan la etiqueta “Dulces Chela”. “Participar de Villa-Ba Emprende me dio la posibilidad de pensar que tenía por delante un buen negocio y logré hacer modificaciones que me permitieron crecer. Sin embargo, con este nuevo programa me encuentro con que hacía cosas que no estaban del todo bien por desconocimiento”, explica esta ama de casa convertida en emprendedora y da como ejemplo la forma en que limpiaba el lugar de trabajo, cómo esterilizaba las tapas de sus frascos o la necesidad de cambiar el techo del lugar donde produce ya que al ser de madera es poco higiénico. “Con todos estos cambios podré en un futuro sacar mi libreta sanitaria lo que me permitirá vender mis mermeladas, por ejemplo, en Tandil, algo que hoy no puedo hacer”, se entusiasma.

“Se eligió aquellos que tienen posibilidad de escala y que no producen evenBarker 2tualmente para alguna fecha, sino que tienen a ese emprendimiento como un medio de subsistencia”, explica Bertone. Por su lado, la representante del INTI considera que el objetivo es cambiar hábitos y que para lograrlo las personas deben contar antes que nada con la información. “No lo hacen como se debe por desconocimiento, por eso es importante la asistencia técnica in situ ya que nos permitirá detectar de forma precisa las necesidades, virtudes y debilidades de cada emprendimiento”, asegura Campanaro.